| | la aproximación desde Chamonix tiene su inicio en la estación del Cremallera de Montenvers. También podemos subir por un camino que sube zigzagueante hasta la estación superior pero hay que tener en cuenta que es un largo "paseo" reservado sólo para los que están muy fuertes, para los que son muy auténticos o para los que no tienen ni un solo duro para pagarse el cremallera. Una vez alcanzada la estación superior de l Cremallera podemos contemplar la fabulosa vista del Petit Dru, l'Aiguille Verte, el Grand Charmoz o la enorme "S" que forma el "Mar de Hielo". Para continuar nuestra aproximación tenemos que coger una caminito que se dirige más o menos en hacia las Grandes Jorasses. Es un sendero ancho y evidente que baja hacia la "Mer de Glace". Después de unas cuantas "S" no tardamos en encontrar un cortado que se desciende con la ayuda de unas viejas escaleras de hierro. Franqueamos entonces unos bloques de granito y al poco se alcanzamos el hielo del glaciar. En este punto, sobre todo si hemos salido por la mañana, es aconsejable calzarse los crampones pues a partir de ahí; el camino discurre por encima de un hielo resbaladizo como la vaselina y liso como el cristal. Debemos tomar el camino más evidente que es el que se dirige hacia el SE -más o menos- hacia las Jorasses. Es un camino labrado a golpe de crampón que por las tardes se convierte en un auténtico granizado. Continuaremos siempre en diagonal ascendente pasando a veces por entremedio de dos grietas o incluso saltándolas aunque siempre las tendremos bien visibles por la poca nieve que suele haber. Cuando llegamos a la confluencia del Glaciar de Leschaux y el Glaciar de Tacul hay que acercarse al margen izquierdo y adentrarse por un canchal de rocas y granito machacado. Es un terreno un poco perdedor que da paso al bonito glaciar de Leschaux. Continuamos entonces por el glaciar hasta que se llega a la misma altura del refugio de Leschaux. Hasta el refugio de 1 a 3 horas A partir de aquí se puede decir que hay mil caminos. Nosotros tiramos todo recto y nos metimos por dónde había más grietas. Tardamos 4 horas o más y pasamos mucho miedo. Lo mejor es dar un poco de vuelta por la derecha intentando esquivar la zona principal de grietas y flanquear hacia la izquierda para alcanzar el espolón. En total de 2 a 5 horas.
|
|  |