ANTERIORvolver al índice de fotografíasSIGUIENTE

entrada a las tinieblas

«A medida que el sol iba calentando la superficie del glaciar crecía en el ambiente un sonido similar al de un riachuelo. No tardamos en descubrir de dónde procedía aquel ruido, se trataba de un verdadero arroyo que discurría por en medio del glaciar. A medida que el sol escalaba el firmamento la corriente fue aumentando hasta alcanzar las proporciones de un río bastante ancho. Al principio nos fascinó, pero luego se convirtió en un grave problema pues no podíamos atravesarlo, estábamos encerrados. Buscando un lugar por el que vadear el río perdimos más de media hora y sólo lo conseguimos cuando el río desapareció ruidosamente por el negro y hondo agujero de un pozo. »

[ para más información ver Los absurdos ]


copyright © caranorte.com