Después de la fisura Rébuffat hay un flanqueo de varios largos que corta la respiración a cualquiera. A veces está helado y requiere una auténtica lucha contra un mixto delicado; otras aparece desnudo y ofrece un pasaje fácil pero emocionante. Nosotros tuvimos la suerte de encontrarlo bastante limpio. Pero tuvimos otro problema que nos hizo perder bastante tiempo: fue la reseña que llevábamos pues señalaba solamente un largo cuando en realidad eran dos o tres...
Esta foto fue tomada xRad una fresca mañana de agosto de agosto de 1998 durante la ascensión del Espolón Walker. |