Ovolver al índice de fotografíasSIGUIENTE

tocando el vacío

« Aferrado solamente al piolet izquierdo para poder poner el siguiente seguro, la dragonera comenzó a estrangularme la muñeca y el dolor no esperó, apareció en forma de calambres punzantes.  Eran los efectos de "tocar el vacío". Con el tornillo de hielo "ruso" la tarea fue aún más difícil.  Completamente agotado e intentando guardar el equilibrio conseguífijarlo, aseguré la cuerda y recorrí rápidamente losúltimos metros del  potentedesplome.
Aliviado por la inclinación, que se hizo más benévola, proseguípor  un terreno un poco más cómodo, de unos 90°.Como unos metros más arriba el bastión parecía tirarhacia adelante decidí no gastar mi último tornillo y lo reservépara la reunión.  Cuchillada a cuchillada fui trepando porel cristalino hielo con la confianza de haber superado el tramo másdifícil.  Ya no me importaba que la helada  agua de fusiónme estuviese dejando chorreando... »

[ extracto de la narración Los absurdos ]


copyright © caranorte.com