ANTERIORvolver al índice de fotografíasSIGUIENTE

el palacio de cristal

Mientras avanzábamos por el enorme glaciar "Mar de Hielo" no pude dejar de pensar en el incalculable número de alpinistas que habían desaparecido por alguna grieta oscura y profunda. Pero el glaciar estaba completamente desnudo: no había ni el menor rastro de nieve, así podíamos esquivar en todo momento las peligrosas grietas. Todo era hielo hasta el punto de que teníamos la sensación de caminar por un suelo de cristal. De vez en cuando se oía algún desprendimiento a izquierda o derecha a lo que respondíamos con un salto. Pero lo que verdaderamente nos sorprendió fue el crujido producido por el avance del glaciar.
Nada podía con él, bien mirado, parecía una hormigonera gigante...
En el centro del glaciar se puede ver la diminuta figura de un alpinista (bueno, soy yo) y a la izquierda, medio escondía entre otras montañas, destaca un trozo de la pared Norte de las Grandes Jorasses.

« Nada podía con él...   hasta que APARECIÓ EL HOMBRE Y CAMBIÓ el clima »


[ para más información ver Los absurdos ]


copyright © caranorte.com