rudy Peters grabó en su memoria el recorrido del trágico intento y al año siguiente volvió con un nuevo compañero llamado Martin Meiers. Con un tiempo excelente sólo invirtieron dos días para escalar la pared norte de las Grandes Jorasses. Eran lo primeros en lograrlo (28 y 29 de junio de 1935). La nota curiosa de ésta ascensión la dieron los italianos Gerbasutti, Chabod, Loulou Boulaz (Sí, en aquella época también había escaladoras) y R. Lambert que repitieron la vía pensando que se trataba de la primera ascensión pues los alemanes iniciaron la escalada sin utilizar el refugio, cómo buenos alpinistas auténticos... La tercera repetición fue a cargo de T. Messner y L. Steinauer, un mes después e invirtiendo en dos días (9-7 de julio de 1935). Pero aún quedaba el espolón Walker, el camino para llegar a la auténtica cumbre. Así en el 37, Pierre Allain y Edouard Frendo hicieron un minucioso reconocimiento de la pared y al año siguiente, el 1 de agosto, Allain volvió con Jean Leningre y superó una difícil fisura situada a la derecha de la abierta, años atrás, por Armand Charlet. Nuevamente, el vertical bastión desmoralizó a la cordada y abandonaron. Pocos días después Cassin, Tizzoni y Espósito siguiendo las huellas de Allain llegaron hasta el flanqueo hacia la izquierda pero continuaron todo recto por un gran diedro abierto y desplomado, subieron treinta metros, pasaron una plataforma, escalaron treinta metros más de grado VIº, flanquearon a la derecha bajo un techo. Después, prosiguieron otra vez por el diedro, por una fisura ciega extraplomada y de bordes redondeados. Este paso tan penoso, expuesto y difícil les condujo un poco más arriba a un vivac y luego al diedro de 75 metros, al péndulo, las cajas grises, la torre gris, el nevero triangular, la torre roja y después de tres días de dura lucha habían logrado alcanzar la cima del espolón Walker. Con la tregua que dio la Segunda Guerra Mundial pasaron unos años de inactividad forzada hasta que en 1945 Gaston Rebuffat y Edouard Frendo realizaron la segunda ascensión a la Walker, pero evitando la difícil fisura "Cassin" por la izquierda, justo por donde discurre la fisura Allain. Otro año más y Pierre Allain, R. Ferlet, J. Poincenot y G. Poulet se adjudicaron la 3ª de la Walker, del 4 al 5 de agosto. Casi al mismo tiempo la célebre cordada formada por "los conquistadores de lo inútil", Louis Lachenal y Lionel Terray, realizaron la cuarta ascensión de la Walker, si bien abrieron una variante de salida por el corredor Central al perderse entre la niebla. Y de nuevo apareció Gaston Rebuffat, esta vez junto a Lachenal, Bréchu, Vergaz, Michel y Muller, para efectuar la quinta ascensión del espolón Croz. Tardaron una sola jornada, a pesar de que se trataba de un curso de guías, pero esta formidable escalada tuvo un final trágico cuando en el vivac de la vertiente italiana un desprendimiento de piedras arrastró a G. Michel causándole la muerte. En 1947 Gureikan, M. Malet y P Ravel estuvieron a punto de escalar la Walker en el día, pero un fuerte vendaval en la cima les hizo desistir. El joven Walter Bonatti, con tan solo 20 años, y sus compañeros M. Bianchi E. Villa y A. Oggioni escalaron en 1949 la ruta Cassin original, es decir por la fisura expuesta, penosa, y dura del primer diedro. Era la sexta ascensión. Al año siguiente Herman Buhl y Karl Reiner , dos figuras del alpinismo alemán, efectuaron la séptima ascensión al espolón Walker durante los días 28 y 29 de julio. Años más tarde, Herman Buhl realizaría una de las ascensiones más sorprendentes de la historia. Fue en la expedición alemana del 53 al Nanga Parbat mientras se encontraba en una tiendecita a menos de 7000 metros. El jefe de expedición le comunicó que se retirara, pero él decidió emprender la ascensión en solitario, sin compañeros, sin ayuda, sin apoyo y sin campos de altura. Lo consiguió. Después de haber sobrevivido a esta odisea, mientras escalaba el Chogolisa, una cornisa cedió bajo sus pies y lo arrastró pendiente abajo. Nadie podía imaginar un final tan trágico (1957). El año 1951 Anden Heckmair y H. Koellensperger hicieron la octaba ascensión al espolón Walker. Pasó un tiempo de calma hasta que en el verano de 1958 Jean Couzy y René Desmaison trazaron un nuevo itinerario en el espolón Margarita (MD, Vº/A1, 850m). Poco después Enrico Cavalleri y Andrea Mellano inauguraron una vía en el espolón N.N.O. a la punta Young desde el glaciar Mont Mallet (13 y 14 de agosto de 1958). Walter Bonatti reapareció y volvió a sorprender con su amigo Zapelli al escalar el espolón Walker en cinco crudos días de enero (era la primera invernal, 1963). Al verano siguiente volvió con Michel Vaucher y en cuatro días se inventaron un nuveo trazado por el espolón Whymper. En 1967 por primera vez se atreven unos españoles con las Grandes Jorasses. Dos conocidos escaladores catalanes, Josep Manuel Anglada y Jordi Pons, consiguen la primera nacional del Espolón Walker. Un año después, en 1968, René Desmaison volvió a destacar (junto a su compañero Flematti) al conseguir escalar la lengua glaciar que hay a la izquierda de la pared. Esta ascensión transcurrió durante siete días de enero (17-25) ¡y narraron en directo por la radio la escalada!. Al llegar al final, a la arista de las Golondrinas, estaban tan agotados que decidieron rapelar la vía. La bautizaron con el nombre de Linceul. En marzo, P. Desauilloud a quien no le había intimidada la hazaña de los italianos invirtió siete días más para llegar en solitario casi hasta el final del Linceul pero extenuado decidió abandonar. Para la primera repetición no pasó mucho tiempo. El 27, 28 y 29 de julio los Checos O. Blecha, Y. Burtel, Y. Diezka y V. Kanyar escalaron la Linceul y continuaron por la arista hasta la Punta Walker. La Punta Young vió nacer un nuevo itinerario a cargo de los polacos H. Furmanik, A. Heinrich y K.Zdzitoweici en los días 29 y 30 de junio del 1968. Un mes más tarde Alesandro Gogna se presentó solo al pie de la Walker y luego, como por arte de magia, apareció en la cima. Era el primer hombre que escalaba este espolón en solitario (8-7-1968). En 1970 los yugoslavos J. Azman, J. Brogany Z. Kofler hicieron la tercera escalada al Linceul. rené Desmaison, un asiduo a ésta pared, intentó abrir una vía entre la Linceul y la Walker con su compañero Serge Gousseault. Amantes del frío y de las condiciones invernales estuvieron cinco días de febrero hasta que a 100 metros de la cumbre Serge murió de agotamiento (10-15 de febrero de 1971). Pasaron dos años y un libro ("342 horas en las Grandes Jorasses"), y con el mal recuerdo olvidado, Desmaison junto a Giorgio Bertone y Michel Claret consiguieron acabar el malogrado intento del 71, pero no sin aguantar en pared durante siete largos días de invierno. En honor a su compañero la llamaron "Gousseault". Ese mismo año G. Nominé y J. C. Marmier escalaron la Peters-Meiers en tres días de febrero, era la primera invernal.
Al año siguiente tres hazañas destacaron notablemente. Primero Chris Bonington, M. Burke, B. Clarky y D. Haston destrozaron el record de vivacs de Desmaison, que estaba en siete, para dejarlo en 17 (!!!). Pero lo más sorprendente fue que no hicieron cumbre. Su trazado, que recorría el corredor central, quedó a escasos 350 metros de la cima. Poco después este estilo tipo expedición les sirvió a los japoneses Yashuo Kande, Hideo Miyazaki,Yashuo Kato, Kazuhide Seito y Toku Nakano para crear un ruta donde los italianos habían fracasado: el corredor central. Invirtieron 10 días de marzo, centenares de metros de cuerdas fijas (hasta el muro superior) y muchos amigos que colaboraron en los porteos de material (Masaru Suzuki, Mishai Sek ino y Naoyoshi Togashi). Y finalmente Jean Afanassieff en solitario e invirtiendo un tiempo muy rápido (dos días, 10 y 11 de agosto) se adjudicó la primera solitaria al espolón Croz.
Aunque ya hemos rebasado la barrera del segundo milenio ni la evolución de la técnica ni la del material han permitido que otra cordada repitiera la "Japonesa", y es que los abundantes desprendimientos que acostumbran a caer en verano, la pésima calidad de la roca y la gran dificultad de la ruta (ED) quitan las ganas a cualquiera. Los amigos Marc Galy, Yanick Seigneur, Michelle Feuillarde y Louis Audobert unieron sus fuerzas para abrir la vía "Directa de la Amistad". Hicieron dos asaltos, uno del 1 al 10 de enero y otro del 19 al 21 de enero (74). Utilizaron cuerdas fijas y helicóptero y no contrataron sherpas porque en Europa "son difíciles de encontrar". Klaus Wierner y Helmut Kiene mientras escalaban la clásica del Croz se equivocaron de camino abriendo una variante más directa (agosto del 74). El verano de 1975 empezó con la ascensión de la Linceul por Louis Audobert, Thierry Leroy, A. Grosboillot y J. Spagnola saliendo al final por la izquierda del trazado original. Poco después, el 23 de julio, Paul Baithwore y Paul Moore hicieron lo mismo pero saliendo por la derecha. Comenzaba a faltar espacio.... Por fin, el 1 de junio de 1976, aparecieron los británicos con una vía situada un poco más hacia la derecha de la Linceul. La cordada estaba formada por Alex McIntyre, Tim Rhodes y William Todd. Pero la vía más auténtica que abrieron los británicos fue la McIntyreColton abierta al más puro estilo Ben Nevis. El dúo formado por Alex Mc Intyre y Nick Colton imaginaron un itinerario por el corredor que hay entre la Punta Wymper y la Walker. Y eso hicieron, el resultado fue: 1200 metros de longitud, 90º en hielo y Vº en mixto, resumiendo una vía ED (Extremadamente difícil). Once meses después Pierre Beghin y Xavier Fargeas escalaron la Bonatti-Vaucher en cuatro días (1ª invernal, 25-29 de diciembre de 1976) En el 77 T. Sorenson y G. Smith efectuaron la primera repetición la la vía "Gousseault" empleando solamente tres días de agosto, teniendo en cuenta que los aperturistas estuvieron una semana para abrir la vía. En septiembre de aquel mismo año los británicos Rober Baxter Jones y Nick Colton realizaron una escalada sobresaliente. En estilo alpino, sin helicópteros, sin cuerdas fijas, sin sherpas y utilizando solamente cuatro días de septiembre, escalaron la vía "Directa de la amistad", por aquel entonces la más difícilde la pared. Por otro lado, Marc Batard escala en 2 horas y 45 minutos la Linceul.
En el 78 Ivan Ghirardini se atrevió a esc ,'¡alar solo y en invierno la clásica del 35 al espolón Croz (1ª invernal solitaria, 6, 7, 8 y 9 de enero).
En el 79 los checoslovacos S. Svejda, S. Rutil, L. Slechata y T. Prochaska abrieron la vía Rolling Stones del 24 al 29 de julio (1200 m. VI-, A3, 80º ED). Poco antes el japonés Tuneo Hasegawa realizó una gran hazaña al escalar en solitario y en invierno el espolón Walker (24 de febrero-5 de marzo). En el 80, J. Lauchlan, D. Congdon y dos alpinistas ejemplares por su modestia (sus nombres no se conocen) realizaron la 2ª y3ª ascensión a la McIntyre-Colton en el mes de julio. Hay que añadir tambiéna F. Knez y J. Skok y su ruta a la Punta Young (abierta el 23 y 24 de agosto). Años después (82) los checos Mròzek y Kysc escalan escalan la McIntyre-Colton del 11 al 14 de enero. 1983 es un año fructífero. En enero Dominique Sequier y Hervé Sachetat trazan un nuevo itinerario que parte desde la mitad de la Linceul hasta la punta Walker ("Magic Line"). Dominique Radigue junto a Christophe Profit acometen la Magic Line tan solo un mes más tarde, siendo ésta la primera repetición. El mismo Christophe en compañía de Escoffier logran recorrer la Linceul en 2 horas pulverizando el record de Marc Batard. Escoffier, que le ha cogido el gustillo a las invernales, y su amigo Jave escalan la McIntyre-Colton en un solo día. Por otro lado Joan Quintana realiza una ascensión destacada en la Petit McIntyre (McIntyre-Rhodes-Todd) en solitario y en siete horas. Aquel verano los españoles Pedro Pablo González y Paco Aguado inauguran una nueva ruta al lado de la Yugoslaba, lamentablemente por su proximidad a la vía de Janez e Igor quedó cómo una repetición. Y para acabar, el Polaco J. Zarkarrra "corre" en solitario por la vía Cassin y la acaba en cinco horas. La vía Rolling Stones tiene por fin una nueva y primera repetición el aó 1984 cuando Benoit Grison y Eric Gramont la escalan del 13 al 17 de febrero (1ª repetición y 1ª invernal). En cuatro días de marzo el inglés Andy Parkin realiza la 2ª ascensión solitaria invernal a la Walker. El 20 de enero de 1985 Eric Escoffier y D. Lacroix hacen la 1ª invernal y 3ª absoluta a la vía eslovena. En julio, el checo Slavko Sveticic y los yugoslavos Janez Jeklic y Silvo Karo se apropian de la 3ª ascensión a la comprometida Rolling Stones. Algo más tarde Godefroy Perroux y Pierre Delams se convierten en los aperturistas de la última lengua glaciar que hay en el extremo izquierdo de la pared. Fue el 7 de septiembre y la llamaron "Coulee Douce". Entonces aparece el esloveno Tomo Cessen...
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