 |  |  Grandes Jorasses, la "pista de carreras" | | Escalador deportivo, alpinista de alto nivel, experto en parapente, piloto de coches de carreras y uno de los himalayistas más rápidos del mundo. Así se podría describir al francés Eric Escoffier, sin lugar a dudas uno de los mejores alpinistas de la escena internacional de los años 80 antes de que un grave accidente de circulación apagase una brillante.Conocido por sus gestas en los Alpes, sorprendio a propios y extraños cuando en verano de 1985 ascendio de una zancada a tres ochomiles.
Eric Escoffier nació el 9 de Agosto de 1960 en l'Arbresle, un pequeño pueblo a orillas del Rhone cercano a Lyon. Como otros jóvenes escaladores de su época paso rápidamente por el fenómeno de la escalada deportiva, donde en pocos años ya estaba escalando y compitiendo con los mejores escaladores franceses en la garganta calcárea del Verdón. Sin embargo siempre estuvo interesado en el alpinismo y a principios de los 80 Escoffier desplazó su habilidad de gimnasta a las paredes de los Alpes, donde rápidamente sus escaladas y encadenamientos en solitario (frecuentemente en invierno y en tiempos realmente rápidos) acapararon la atención de los medios de comunicación franceses.
Fiel a sus principios de escalador deportivo, en julio de 1982 un atlético Escoffier salta de la caliza del Verdón al granito de los Drus donde con Daniel Lacroix encadena la "Directa Americana" en 5 horas y media con el elegante "Pilar Bonatti" en otras 5 horas y cuarto. 1.800 metros de granito vertical en el día en uno de los escenarios más grandiosos de los Alpes. Enamorado del Dru y sus paredes rojizas, un año más tarde vuelve a sus pies y el 23 de julio libera con Christophe Profit la "Directísima Americana" (7a/7a+) en tan solo 11 horas de escalada pero no se queda tranquilo y aquel mismo verano, con otros escaladores, libera tres vías más: la clásica a la Sur de la Fou, la "Bonatti-Oggioni" en la Este del Grand Capuccin y la "Directa Americana" trazando una variante a la derecha del famoso bloque empotrado en la Oeste Petit Dru.
 |  | Pilastra de la Directísima Americana | |
Con la llegada del frío y las bajas temperaturas Escoffier guarda los "gatos" y las mallas en su desordenado apartamento de Chamonix y durante 1983 encadena en solitario invernal el Grand Pilier d'Angle, entrando por la "Dufour" y saliendo por la "Boivin-Vallençant", con el mítico "Pilier Central del Frêney" descendiendo por la Brenva en tan solo 21 horas de actividad. A partir de aquí, las escaladas y encadenamientos invernales, frecuentemente en solitario, se suceden a un ritmo trepidante. En 1984 con Daniel Lacroix "Javel" escalan de nuevo la "Directa Americana" del Petit Dru y una vez en la cima despliegan su parapente y vuelan hasta la falda de las Jorasses, donde a toda velocidad encadenan la "Walker".Un año mas tarde Escoffier vuelve a la cara norte de las Grandes Jorasses y encadena en solo integral el "Espolón Croz" y la "Walker" en 23 horas "non-stop" descendiendo de la cima en ala delta biplaza. Hechizado con las Jorasses, visitará en diversas ocasiones esta fantástica muralla de roca y hielo donde escalará el "Linceul", y firmará las primeras invernales a la "Eslovena" y la codiciada "MacIntyre-Colton".
Otras destacadas actividades de Escoffier son la primera solitaria al "Super Couloir du Tacul" y las primeras invernales al remoto "Pilier Dérobé" (MD sup. 6a, 700 metros) y al "Hyper Couloir", ambas en el "Frêney." Conocido también por sus otras aficiones, Escoffier disfruta la noche de Chamonix hasta altas horas de la madrugada al lado de su guapa compañera, habitual portada de las revistas de moda, largos vuelos en parapente modalidad en la que es un experto y sobretodo las carreras de coches, su otra gran pasión, derrochará la misma energía al volante de su pequeño pero potente Peugeot 205 GTI que en la "Walker" o escalando sin cuerda en el Verdón, su pasión por la velocidad es tanta que participará como copiloto de Pierre Pagani en el famoso rally de Monte Carlo. Preparado para las grandes montañas, llega la hora de la verdad y en verano de 1985 acompañado por un grupo de alpinistas franceses, en el que destaca Benôit Chamoux, parte para el Karakorum. Una vez en él árido Baltoro y realizado el periodo de aclimatación, Eric Escoffier necesita solo 20 días para ascender de una zancada a tres ochomiles.
El 15 de junio pisa la cima del Gasherbrum II, apuntándose la primera repetición de la "Batard-Seigneur", una semana más tarde, el día 22 hace lo mismo en el vecino Gasherbrum I, por una nueva variante y en 21 horas ida y vuelta desde su ultimo campo. Corriendo por el Baltoro y sin apenas descansar, se planta en el campo base del K2, donde el 6 de julio tras una rápida ascensión por los Abruzzi, se convierte en el primer francés en pisar la cima del K2. Pero la cima de esta fantástica montaña parece no apagar las ansias de conquista de un pletórico Escoffier que ante la mirada atónita de algunos ilustres himalayistas presentes en el campo base del K2, como el suizo Erhard Loretan, se dirige rápidamente a la mole del Broad Peak donde solo una tormenta detiene al rápido francés de coronar su cuarto ochomil después de haber alcanzado los 7.400 metros de altura. Tiene tan solo 25 años.De vuelta a Francia, inoculado ya por la fiebre del mas dificil todavia Escoffier se embarca con Christophe Profit, otro de los exponentes de la escalada contrarreloj en una dura pugna para conseguir la preciada trilogía de las tres caras norte de los Alpes: Eiger, Jorasses y Cervino, pero esta vez en invierno y en 24 horas! Periódicos, cadenas de televisión y radio fletan helicópteros para filmar y narrar en directo lo que en la media aparece como "fantastique bataille."
El 11 de marzo de 1987 empieza el duelo. Escoffier en el Eiger y Profit en el Croz. Escoffier, que nunca ha escalado el Eiger, se pierde en la oscuridad al buscar la famosa travesía "Hinterstoisser" teniendo que descender a Kleine Scheidegg y volver a emprender el ascenso al día siguiente, mientras, Profit ya está en la cima del Croz desplegando su parapente de apenas 2,4 kilos de peso para volar a Courmayeur. Escoffier, que ha perdido un tiempo precioso en el Eiger, sabe que se le escapa la trilogía, aun así cramponea el verglas de la "Heckmair" en 17 horas y después de un rápido descenso se traslada en coche hasta Zermatt, donde afronta la norte del Matterhorn. La nieve caída durante toda la noche cubre las lajas de la "Schmid", Escoffier se juega la última carta y ante un tiempo dudoso emprende rápidamente el ascenso de la quebradiza pared sin equipo de vivac y presionado por Profit que va camino de su tercera cara norte. A 300 metros de la cima, la nieve caída durante la noche y la pérdida de un piolet impedirán a Escoffier escalar la pared con suficiente rapidez y abandona. El duelo ha terminado. Profit, rodeado de helicópteros, gana la batalla al completar la hazaña tras 42 horas sin dormir y quien se llevará toda la gloria.Poco despues escala el Shisha Pangma y fracasa en el Everest Pero desgraciadamente todas estas vertiginosas escaladas se acaban de golpe el 11 de septiembre de 1987 cuando un grave accidente de tráfico en las gorgues de l'Arly, una revirada carretera en la Haute-Savoia, dejan a Escoffier con un traumatismo craneal con hemorragia interna y una hemiplejia en un 35% de su cuerpo que pondrán muy difícil su regreso a las montañas.
Los médicos realizan toda una labor y tras varias operaciones y 10 meses postrado en el hospital, Escoffier coge de nuevo el parapente y sufre otro aparatoso accidente, destrozándose los dos pies y recibiendo un fuerte golpe en su ya resentida columna vertebral, graves lesiones que apagan drásticamente una carrera, que seguramente hubiera llevado a Francia a ocupar una posición de honor en el selecto podio de los 14 ochomiles. Sorprendentemente, a pesar se su hemiplejia reaparece en 1996 con un ambicioso proyecto, alcanzar las 7 cimas más altas de cada continente y coronar los 14 ochomiles, tras alcanzar el Polo Norte, Aconcagua y el Cho Oyu, vuelve al Baltoro, escenario de su velocidad trece años atrás, donde la mañana del 29 de julio de 1998, Eric Escoffier desaparece en la arista somital del Broad Peak con su clienta Pascale Bessière.
Tras conocerse su desaparición, el prestigioso rotativo "Le Monde" le dedica un articulo con el titular: "Eric Escoffier, un palmarès impressionnant". © Jordi Climent Expósito a Eric Escoffier 2002 |
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