al plantarnos al pie de la quinta reunión yo pensé que nos habíamos perdido. Deliberamos unos minutos, elevamos la cabeza y apareció una magnífica fisura ligeramente oblícua. Parecía muy difícil y a simple vista no logramos ver ni un solo seguro. A nuestra derecha, girando un poco la cabeza, descubrimos una tentadora cremallera de spits (era el largo final de la vía A dónde hostias Putas Vas, aunque nosotros no lo sabíamos). Me tocaba tirar de primero y a pesar de que no llevaba ni tascones ni friends al final me decanté por la fisura oblícua. Afortunadamente cuando subí unos cuantos metros descubrí un spit y un poco má arriba observé un pitón y luego otro. Una vez superado el paso resultó ser una bonita fisura montserratina de las que enamoran, quizá el largo más bonito de toda la vía. En la foto aparece Juanjo con cara de concentración en el paso clave del quinto largo (V+, 45 metros, fisura oblícua).
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