0.0 B R E V E I N T R O D U C C I Ó N
La "VIA GAM" DE LA "PARET DELS DIABLES" es un trazado clásico famoso por su enorme techo de más de doce metros de longitud que se alza a unos ciento sesenta metros de altura. Este itinerario necesitó el esfuerzo de dos cordadas para ser abierto. Primero lo intentaron Manel Cervera y Daniel Vergès alcanzando prácticamente la base del gran techo. Más tarde, en el año 1970, Remi Brescó, Lluís Costa, Salvador Ubach y Ramon Gali remataron la escalada atacando directamente el techo. Desde entonces el mito fue inaugurado...
0.1 P R E Á M B U L O A U N A A S C E N S I Ó N
Un tórrido día de verano, mientras escalaba la vía "punsola-Reniu" del Cavall Bernat quedé fascinado al ver el impresionante techo de "la GAM". Aquel día le dije a mi compañero "la haré aunque sea en solitario". Él bromeó sobre mis palabras y seguramente pensó que yo estaba de broma.
0.2 L A A V E N T U R A
Me encuentro en la estación de RENFE aguardando el tren, un viernes como tantos otros. Encorvado bajo el peso de los dos macutos repaso si llevo todo el material indispensable para una ascensión así: arnés, pies de gato, cuerda, casco, jumar, frontal; las herramientas más importantes nunca pueden faltar. Quizá lo único que encuentre a faltar son los estribos, que aún me los tengo que comprar, pero hasta ahora me he ido apañando con las bagas de cortina.
Por fin llega el tren que espero. Cojo asiento e intento descansar pues esta mañana he ido a trabajar y las cajas me han destrozado la espalda. Medio adormecido miro mi mano y veo que mi reloj marca las tres: estoy a punto de hacer el trasbordo. Esto de no tener coche... ¡en cuanto pueda me saco el carnet!
Bajo del tren cruzo las vías, la reja y en el fondo de la calle, en la estación de los "ferrocarriles catalanes", veo un tren parado. "¡joder! Sólo me faltaba eso Lo pierdo..."
bueno no, era el que iba dirección Manresa. Cuando llego me siento en el banco y el tren que espero no tarda en llegar. Dos paradas más y llego a Monistrol.
A pesar de ser una lata, esto de subir sin coche, es la forma más divertida, más entretenida y más ecológica. ¡Del todo recomendable! De hecho, ahora que tengo carné y coche, siempre que
puedo voy a Montserrat en tren y luego a pata y autostop.
Una vez en Monistrol comienzo ha subir andando hasta que al cruzar la carretera me canso. Saco la cuerda como "señuelo" y comienzo a hacer autostop. Uno, dos, tres.. nada. Cuatro, cinco, un ciclista, un autocar.. nada. "¡Malditos religiosos! Yo iré a la pared de Diables pero ellos irán al infierno..."
Por suerte me para un abuelo que lleva a su hijo "boyscout" a Montserrat. La furgoneta en la que me subo parece a punto de desmontarse, las personas más humildes son las más generosas. Me preguntan lo típico y en el cruce del peaje me bajo, aquí se separan nuestros caminos. Después de agradecerles el enorme favor que me han hecho salgo caminado y a la vez haciendo autostop pero nadie tienen la amabilidad de parar (eso si, la mayoría se cachondean). Al final llego
íntegramente andando hasta el refugio donde nada más entrar me encuentro al "paca", el escalador solitario más famoso de todo Montserrat. ¡Nadie cómo el para dar el mejor consejo! Le saludo y le pregunto sobre el estado de la vía GAM y sobre los posibles vivacs. Me pregunta si voy solo
a lo que le contesto afirmativamente y "paca" parece alegrarse al encontrar otro aficionado a las escaladas en solitario.
Después de recabar información sobre la vía, de saber que en el refugio estarán al tanto y de despedirme con un "hasta luego" pues espero volver, salgo alegremente hacia un futuro incierto
maldiciéndome por haber cargado tanto los dos macutos.
La aproximación comienza por el concurrido "GR nosecuantos" La continuación la desconozco pero por suerte me cruzo con unos escaladores que me indican más o menos el camino a seguir. pronto me planto debajo de la pared en un claro dónde parece subir una canal. ¿Habían dicho algo de una canal? Da igual, parece evidente, descompuesta y pero no tardo en comprobar que sobre todo es dura. Gasto una eternidad en llegar a pie de vía y encima pronto oscurecerá. Analizo el comienzo de la vía cuando veo un posible lugar de ataque a la izquierda de la entrada original. parece factible. Así que me pongo ha abrir una variante de entrada al más puro estilo "murcianillo": sin expansiones. "Yo y mis geniales ideas". Está superdescompuesta y más de una vez me salta un pedrote de las manos. La dificultad es mantenida (Vº-V+) y encima el diedro está muy roto. Finalmente llego a la primera reunión cuando ya es de noche. Monto la reunión palpando los nudos, rapelo, desmonto la reunión del árbol y con el macuto a la espalda y el frontal en la cabeza subo hacia arriba.
El siguiente largo parece "ligth" (IIº,IV+ y Vº) y comienza por un tramo vegetal en el que voy colocando vagas en las raíces. Con ayuda del frontal y de la reseña voy siguiendo la ruta que comienza ha enderezarse: se trata de un magnífico diedro fisurado y totalmente desequipado en el que los dedos de las manos entran perfectamente. Voy encadenando los pasos a veces con la técnica de diedro, a veces con la de babaresa y los tascones son fáciles de colocar. Este largo es muy
entretenido. Un paso incierto hacia la derecha y luego hacia la izquierda me en un plis me planto en la segunda reunión.
¡poja! La reseña hablaba de una cueva pero esto es demasiado. Sin duda, aquí haré el vivac. La gran bóveda celeste hará de techo y el duro suelo será mi cama. Rapelo, desmonto reunión, subo, coloco bien todo el tinglado, ceno y me voy a dormir. Antes hecho un vistazo a mi alrededor. Todo sigue igual, sólo que desde aquí arriba es mucho más bonito. pero a pesar de que las inconfundibles luces de la civilización me producen una gran fascinación en el fondo me recuerdan la desmesurada artificialidad a la que hemos llegado.
Aburrido por las pocas ganas de hablar de mis compañeros -los insectos- me duermo envuelto en mi saco-nevera. Entonces ellos comienzan "una fiesta"...
Son las siete de la mañana y después de desayunar galletas con cacaolat comienzo a preparar y ordenar todas mis herramientas. Con los músculos aún dormidos comienzo a trepar. Salgo de la
cueva hacia mi derecha y comienzo el trozo de Ae. La salida del Ae es fácil y me conduce a la siguiente reunión que me la salto para ganar tiempo. Los pasos son amenos y poco difíciles menos el último tramo que es muy descompuesto pero que tiene una cuerda fija. Cuando llego a la reunión
descubro una enorme plataforma pero lo más sorprendente es la auténtica ferretería que forman la reunión: cables, hierros, pitones, buriles, cadenas, cables, spits y parabolts. Es una reunión con historia, una reunión muy potente. Todo se amontona en la pared bajo el inmenso techo como un mercadillo del rastro. Es genial.
Sin perder tiempo bajo, subo e inicio el siguiente largo (IVº- Ae) que por vez primera comienza a desplomar. Las pocas cintas que tengo pronto se me acaban y entonces pongo en marcha el plan ahorro: desmonto las dos últimas cintas que me quedan y voy alternado un seguro sí, cuatro, cinco o seis no. por fin llego a la reunión totalmente en bolas, solamente con la baga de artifo y tres mosquetones de seguridad. El techo se aleja imponente hacia el vacío, como indicando el camino hacia las puertas del cielo…
El rapel me cuesta bastante y es toda una batalla pues sólo llevo una cuerda. Encima tengo que flanquear en un desplome y entre seguro y seguro hay un punto donde tengo que subir por la cuerda y todo esto controlando la mano del descensor. Después de muchos apuros llego a la reunión de abajo. En total he estado un par de horillas, todo un récord. Para recuperar el tiempo perdido haré los dos siguientes largos seguidos y con solo dos cintas. pongo una, quito la otra y la pongo delante. A partir de aquí se abre un patio que da miedo.
"Por fin bajo el techo de la GAM tengo el mundo a mis pies", pienso mientras me balanceo en el vacío. Paso a paso, poquito a poco, me voy encaminado al filo del techo hasta que éste se acaba y, sobre el abismo de ciento sesenta metros, salgo encaramándome a la pared por un corto tramo fácil pero impresionante. Monto la reunión y me dispongo a descender, mientras, los pájaros se entretienen con la cuerda que cuelga en el vacío. El rapel ahora es sencillo a pesar de que al final he de remontar la cuerda para llegar a la reunión que queda bastante más a la derecha. Esta vez lo delicado es subir pues para poder hacerlo debo de soltarme de la reunión y realizar un impresionante péndulo en el abismo. Poca broma, la verdad es que no me hace mucha gracia. Encima existe el peligro de rotura de la cuerda por el rozamiento con alguna piedra en el canto del techo. En la carretera unos cuantos coches se paran para contemplar esta locura.
Después de una descarga de adrenalina comienzo a remontar la cuerda cómo una auténtica araña. Al llegar a la reunión noto mi lengua bastante pastosa, hace tiempo que se me acabó el agua y encima ahora me cogen ganas de mear. Maldigo el radiante sol y comienzo a desear lluvia, ¡agua!. Sin problemas realizo el siguiente largo que según la reseña es de V+. A mi me ha parecido IVº, pero bueno... Inmediatamente ataco otro largo de V-V+. Pero esta vez en vistas de que en el anterior largo iba sobradísimo me doy 15 o 20 brazadas de cuerda para ganar tiempo. Pues bien en realidad el paso es de VI- y encima me equivoco yo hago el paso muy hacia la izquierda. Entre imprecaciones realizo muy apuradamente el paso cantando la canción del "colacao" y llego a la reunión. Una cordada que está escalando a mi derecha me pregunta si todo va bien. Les respondo que sí y les pregunto cuántos largos obligados quedan para acabar ya que mis pregarias han tenido efecto: en menos de media hora poderosas nubes grises han cubierto rápidamente todo el cielo y amenazan con descargar una típica tormenta veraniega. ¡Y yo con una sola cuerda! Me salto la reunión y un terreno muy vertical e impresionante pero con buenos agarres me conduce a las últimas pendientes fáciles. Un trueno retumba por encima de mi cabeza. En un santiamén bajo subo y destrepo hacia mi salvación arrastrando mi macuto y todo el material. Justo cuando toco suelo firme comienza la tormenta. Instintivamente abro la boca para apaciguar mi sed, ¡pero no funciona!. por la pared baja un río de agua y sedimentos. Tiene un color parduzco, marronoso, pero no lo dudo ni un instante. Pego mi cuerpo a la pared y dejo que la mezcla entre en mi boca. Un gran alivio se apodera de mi pero otro trueno me espolea y sin perder tiempo comienzo el descenso. Entre truenos y resbalones consigo llegar al refugio con las rodillas magulladas. El "Paca" me felicita y me presta una de sus camisetas "dels castellers" para que no coga una pulmonía. Unos escaladores me bajan hasta Monistrol. La lluvia ya ha cesado y con un poco de "suerte" cogeré el último tren.
"Dedicado a Rasnatura, manantial de la alegría"
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