Este es el famoso techo de la vía GAM de la "pared nord dels Diables".
Son más de diez metros jugando con la vertical, balanceándose en el más absoluto vacío, buscando el filo que nos salve del vertiginoso abismo. Pero no os penséis que la salida es la salvación, podríamos decir que es el golpe final para que nos acordemos el resto de nuestras vidas de este sensacional paso. Es entonces cuando nos preguntamos qué demonios (nunca mejor dicho) hacemos en la Pared de Diables, jugándonos el tipo, y maldiciendo la dura vida de escalador...
En el final del techo, dónde comienza de nuevo la vertical, nos espera una de las salidas más impresionantes de Montserrat y os aseguro que es muy divertido: con un precipicio de 160 metros tenemos que salvar los últimos metros en escalada libre, afortunadamente bastante fácil. De todos modos, y es de agradecer, el reequipamiento a base de parabolts ha hecho que no tengamos que preocuparnos por los seguros.
Del todo recomendable (!!!). |