V A L E N T Í N - C A S A N O V A S   
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  La Valentín-Casanovas de la pared de l'Aerix Pep  


0.0   E S C A L A D A   E N   L A   N O R T E   D E   M O N T S E R R A T

La semana anterior a mi ingreso al servicio militar en las Islas Baleares, mi inseparable compañero de cordada en innumerables escaladas montserratinas, Ferran, y yo nos decidimos atacar una de las vías más clásicas de Montserrat, la Valentín-Casanoves. Durante harto tiempo, habíamos visto este recorrido inalcanzable para nuestras posibilidades, pero con el paso de algunas escaladas interesantes en Monserrat, el tema fue cambiando y nuestros conocimientos en técnica montserratina fueron aumentando. Escalamos rutas como la GAM y la Sánchez de Diablos, la Picazo, la Mas-Brullet, en el Aéreo o la mismísima Punsola del Cavall Bernat. Siempre en la pared norte de Monserrat.
Así pues, nos sentíamos capaces de atacar la Pared del Aéreo por uno de los itinerarios más estéticos y más bien logrados de todo el macizo. Un buen domingo de Otoño del 97’, Ferran the Rad, y yo, nos dirigimos rumbo a Santa Cecilia, lugar donde empieza la aproximación de 45 minutos hasta la base de la pared. Aparcamos y organizamos el material para subir.
Ya en la base de la ruta, empezamos a distribuirnos todo nuestro escaso material ansiosamente, el material con que acometeríamos la misión no era muy técnico debido a nuestra maltrecha economía:
Un juego normal de fisureros, un friend pequeño, unos clavos variados, 2 martillos caseros de carpintero y nuestra cuerda de 10’5 mm. Este era nuestro material disponible y no se como nos las arreglaríamos para la fisura del final… Además la posibilidad de retirarse de la vía sería ciertamente difícil por llevar solamente una sola cuerda. Aun así nos decidimos, y yo mismo empecé a escalar el primer largo de cuerda. Empecé progresando en artificial mediante la colocación de tres clavos (A2), hasta que llegué a una salida delicada en libre la cual realicé en estribos. Después de unos 15 metros en libre mediantemente equipados llegue a la reunión. (Vº). Me alcanzó rápidamente Ferran y prosiguió con el segundo largo, el cual flanqueaba un pequeño desplome. Mediante la colocación de nuestro único friend y un fisurero, mi compañero sobrepasó el techo mediante la ayuda de una valiosa sabina en la base del desplome. Ferran alcanzó la reunión sin demasiados problemas aunque el largo no era fácil.
El tercer largo de la ruta era el típico de Tapia montserratina, es decir metros de placa y placa con equipamiento lejano y sin posibilidades de equipar, lo cual no me hacía nada de gracia. Con una dificultad obligatoria de 6ª en la salida y mis piernas temblando, pasé este primer tramo y luego proseguí por terreno más fácil pero sin equipar, IVº.
Ya casi nos encontrábamos en mitad de pared, pero aun nos faltaba lo más difícil. Para llegar al artificial del siguiente largo, tuve que franquear antes una placa fina de 7 metros sin la posibilidad ninguna de proteger. Aquí pasé bastante miedo, y tal era eso que hundí un bong en una hendidura vacía de barro. Finalmente, alcancé los spits viejos y nuevos del artificial, que sin ningún tipo de dificultad me dejaron progresar metros muy rápidamente hasta la quinta reunión. Mi compañero me alcanzó y a partir de ahora tiraría los largos siguientes, uno de ellos él más difícil de la vía sin lugar a dudas.
Así Ferran, prosiguió en artificial equipado sin ningún problema hasta llegar a la base de un fisura-diedro en diagonal a la derecha. Ferran empleó escaso material en dicha fisura para poder llegar a una cómoda repisa (V+,6ª). Recuerdo que este largo era igual de difícil para el segundo que para el primero porque al flanquear y al estar totalmente limpio (por no mencionar que era prácticamente imposible de proteger) el que iba de segundo no podía fallar pues se exponía a quedar colgado en la pared totalmente lisa al pendulear.
Este largo, era la antesala de uno de los largos más temibles de Monserrat, el de la bavaresa (fisura) de 50 metros con una dificultad media de 6 a/b y sin ningún espit o buril que facilitara la progresión. Era un largo terrorífico, del cual habíamos conversado en innumerables ocasiones y ahora lo teníamos enfrente de nosotros apunto de atacarlo. ¿Lo podríamos ascender?
Ferran empezó a escalar y ya al salir de la reunión se colgó de un trozo de tubería plástica encastado en la enorme fisura, este curioso artilugio aguantó el peso de mi compañero y este prosiguió por la difícil fisura. Claro está en que nosotros no teníamos nada de friends o excéntricos grandes, cosa que nos hubiera facilitado el largo.
Aun así Ferran prosiguió con el largo, haciendo malabarismos con el escaso material que teníamos. Después de casi una hora de duro trabajo Ferran llegó a la reunión. Se podía decir que teníamos el éxito asegurado. Después de subir este tramo tan penoso de segundo, cargando además con dos mochilas , alcancé a mi compañero, el cual felicité calurosamente por tal trabajo. Así sin demasiado tiempo que perder, porqué caía la noche, empecé a trepar por el siguiente largo, el cual no recuerdo excesivamente difícil, utilicé un par de piezas y finalmente llegué debajo del gran desplome (V+). Ferran me alcanzó y deliberamos unos minutos. Teníamos dos posibilidades: o escapar por la derecha a través de una peligrosa travesía o subir y superar el grand desplome. Al final escogimos la primera opción porqué había poca luz y nosotros estábamos exautos.
Después de realizar dicha travesía,Vº, alcanzamos la avant cumbre de Sant Jeroni. Fue un momento emocionante y difícil de explicar, pero uno se sentía como si estuviera sentado en la cima del Everest. Nos sentíamos felices por haber completado con éxito la misión que nos habíamos propuesto mi compañero y yo. Habíamos escalado la Valentín-Casanoves, una de las rutas más emblemáticas de Montserrat.
Hicimos el recorrido con un total de 9 horas sin parar y sin apenas comer. Después de las fotos casi a oscuras, del abrazo y de ordenar el material empezamos a descender por la canal de San Jeroni, con tan solo un frontal y conversando acerca de nuestra misión cumplida y soñando con nuevos objetivos que ya teníamos en mente:
Mi próximo objetivo sería la Anglada- Cerdá de la misma pared, pero eso ya es otra historia……