Las mejores botas de alpinismo

Guía práctica para encontrar las mejores botas de alpinismo

¿Cuáles son las mejores botas de alpinismo? Si quieres adquirir unas botas de alpinismo no es extraño que te encuentres en un mar de dudas ante la inmensa variedad de marcas y modelos que podemos encontrar en el mercado.

En este artículo analizaremos cuáles son las claves más importantes para formarse una opinión consistente para poder encontrar las mejores botas de alpinismo para ti, porque como siempre recalco, la bota de alpinismo perfecta no existe, tan sólo podemos hablar de la bota que mejor se adapta a tus características y necesidades.

Hay que tener claro que encontrar las mejores botas de alpinismo puede llegar a convertirse en una tarea difícil y delicada, ya sea por las peculiaridades de nuestro pie así como porque un error nos puede costar bastante caro si más tarde nos vemos obligados a venderlas de segunda mano sin apenas haberlas utilizado por haber efectuado una mala elección.

Es por todo esto que habrá que tomar muy en consideración que existen toda una serie de características generales que podríamos calificar como básicas  y que habrá que tener muy en cuenta a la hora de buscar la mejor bota de alpinismo para nosotros.

 

Las botas semi-rígidas son la opción ideal para abarcar el máximo tipo de terrenos

 

Consideraciones previas

En el mercado podemos encontrar infinidad de botas de montañas pero no todas sirven para practicar alpinismo. Dentro del amplio espectro de botas de montaña podemos diferenciar 5 tipos: las B0, las B1, las B2 y las B3.
De todos estos tipos sólo las del tipo B2 y B3 se consideran botas de alpinismo.

He aquí una breve descripción de los tipos de botas que existen:

  • Botas tipo «B0», son las botas que tienen la suela y la parte superior flexibles ideales para caminar por buenos senderos sin nieve o caminos llanos con nieve. Se acercan más al calzado para correr que al de las botas de montaña. No son adecuadas con el uso de crampones porque no están pensadas para ello. No se consideran botas de alpinismo.

  • Botas tipo «B1», son las botas de montaña con una suela flexible pero bastante más rígidas que las botas del tipo «B0» y una parte superior con un plus de rigidez y protección. Es el calzado ideal para trekkings a través de senderos que pueden ser pedregosos, canchales y caminos irregulares. Son compatibles con los crampones de tipo C1 (los flexibles que sirven para caminar), pero no con los crampones de tipo C2 (los semi-automáticos) ni con los  C3 (los automáticos), es decir, los que sirven para escalar pendientes importantes de nieve o hielo, por eso no se consideran botas de alpinismo.


    Botas tipo «B2», son las botas de montaña con la suela semi rígida y una parte superior con un plus de protección, detalles que las hacen ser las más polivalentes pues permiten subir prácticamente cualquier tipo de pendiente pero a la vez tener un alto grado de comodidad. En paredes verticales hay que puntualizar que son más adecuadas las «B3», e incluso en función del tipo modelo que utilicemos, puede que no sean las más adecuadas o incluso ser desaconsejables. Son compatibles con los crampones de tipo C2 (a parte de los crampones de tipo C1) y en definitiva las podemos definir como botas de alpinismo, aunque con ciertas limitaciones. Estas restricciones vienen determinadas por su falta de rigidez pues al ser semi-rígidas no son las más adecuadas para escaladas en paredes verticales de hielo. Por otro lado está el aislamiento térmico ya que no suelen contar con tanta protección como las botas del tipo «B3» por lo que no son la mejor opción para ascensiones en condiciones invernales o para personas con pies sensibles al frío.
  • Botas tipo «B3», son las botas de montaña ideales para realizar ascensiones y escaladas de alpinismo con pasaje técnicos y  condiciones invernales. Se caracterizan por tener una suela totalmente rígida, por lo que son las botas idóneas para escalar paredes verticales de hielo. Suelen contar con un aislamiento térmico superior a las botas del tipo «B2» y son compatibles con los crampones de tipo «C3» (a parte de los crampones del tipo «C1» y «C2»). Por todas estas características las podemos definir como las botas de alpinismo por excelencia pero en función de lo que queramos realizar con ellas pueden no ser las más adecuadas como veremos más adelante. Dentro de este mismo rango de botas también podemos encontrar las botas «dobles» que cuentan con un botín para aislarnos aún más del frío y las botas triples, que además del botín cuentan con una polaina incorporada, éstas últimas reservadas para ascensiones plenamente invernales donde el aislamiento contra el frío es un punto más que importante.

 

¿Que hay que tener en cuenta para escoger las mejores botas de alpinismo?

Podemos definir 8 puntos básicos que debemos observar para elegir la mejor bota de alpinismo. Son la ligereza, la comodidad, la protección, la rigidez, la durabilidad, la polivalencia, el sistema de sujeción para los crampones y la fabricación.

  • Ligereza

    Teniendo en cuenta que en el alpinismo a menudo hay que cargar abundante material es fundamental que el peso de las mejores botas de alpinismo sea el mínimo posible. Una bota pesada hará que nos sintamos más torpes y que nos agotemos antes.

  • Comodidad

    Del mismo modo que buscaremos la máxima ligereza en las mejores botas de alpinismo, también priorizaremos la comodidad, que vendrá determinada tanto por las características generales de la bota como el tipo de suela, la horma, la talla, pero también por la características propias de nuestro pie como la forma del mismo, la pierna o incluso el gemelo. El aspecto de la forma de nuestro pie es algo fundamental porque para encontrar la bota más cómoda para nuestros pies tendremos que tenerlo muy en cuenta. En el mundo hay infinidad de formas de pie pero existen3 grandes tipos: el pie egipcio, el griego y el romano.

    ¿Por qué es tan importante tener en cuenta la forma de tu pie?
    Lamentablemente la inmensa mayoría de fabricantes confeccionan sus modelos pensando única y exclusivamente en el pie más común de entre toda la población, el egipcio. Es un tipo de pie presente en alrededor el 70% de la población  y se caracteriza por tener el dedo gordo más largo que el segundo, el segundo más largo que el tercero, el tercero más largo que el cuarto y el cuarto más largo que el quinto. Si tu pie tiene esta forma estás de suerte, tendrás un abanico más amplio de opciones entre las que escoger.
    Al otro lado de la horquilla tenemos el pie griego, donde el segundo dedo es más largo que el primero y es que este tipo de pie sólo está presente en un 1% de la población y el más difícil de encajar en la inmensa mayoría de las botas.
    Por último tenemos el pie romano, donde el segundo y tercer dedos son iguales o similares respecto al primer dedo en cuanto a longitud se refiere  y está presente en menos del 20% de la población. Si tu pie tiene esta forma es probable que notes que la bota te toca en la zona de la puntera del 3º, 4º y 5º dedos.

  • Protección

    Primero de todo hay que resaltar que una de las características básicas de toda bota de alpinismo es la protección del tobillo mediante una caña alta que cubre totalmente el tobillo. Si la bota que quieres comprar no protege el tobillo estarás ante una bota de aproximación, senderismo no ante una bota de alpinismo. También hay que decir que en estos últimos años han aparecido calzado muy ligero para moverse rápido (corriendo) desde el valle hasta las cumbres nevadas, son una mezcla de calzado para correr (a veces de caña baja) pero con suela de bota de montaña para crampones semi-automáticos, impermeables y a veces incluso con polainas incorporadas.
    La impermeabilidad es otro de los elementos claves de protección que caracterizan una bota de alpinismo, tanto para protegernos de la lluvia como de la nieve.
    Por último, pero no menos importante, otro elemento fundamental de una bota de alpinismo es la presencia o no de material de aislamiento extra contra el frío. En función de la actividad para la que queramos destinar nuestras botas y de nuestra sensibilidad al frío será más o menos imprescindible ese extra de protección. Es importante recordar que para fríos rigurosos existen las «botas dobles» que incorporan un botín como el de las botas de esquí e incluso las «triples» que además del botín llevan una polaina integrada para aislarnos al máximo del frío y de la nieve.

  • Rigidez/flexibilidad

    Por definición, las botas de alpinismo son rígidas o semi-rígidas. La rigidez en el alpinismo puede resultar una característica imprescindible. Una bota de alpinismo rígida es imprescindible cuando el uso que le daremos será en ascensiones técnicas con tramos de escalada vertical en roca, nieve pero sobre todo hielo. En el otro extremo tenemos las botas flexibles que en general son las más cómodas, pero hay que tener en cuenta que son las botas pensadas para darle un uso más sencillo en forma de caminatas sin ninguna complicación. Es el calzado popularmente conocidas como bota de senderismo, trekking o de aproximación.
    A medio camino tenemos la opción más polivalente que es el de botas semi-rígidas con las que podremos abarcar un rango más amplio de actividades, desde caminatas donde disfrutaremos un poco más de la comodidad que aporta ese cierto grado de flexibilidad, pero también  de ascensiones con pasajes más técnicos gracias a ese cierto grado de rigidez. Son el perfecto equilibrio entre rigidez y flexibilidad.

  • Durabilidad

    Al comprar las mejores botas de alpinismo es importante que éstas tengan una robusta construcción, que cuente con los mejores materiales de modo que nos permitan amortizar durante muchos años el a menudo importante desembolso efectuado.  El origen de fabricación aquí también es también importante. No es lo mismo una bota fabricada en Europa que en China. No tiene ni punto de comparación en cuanto a calidad de la construcción se refiere y por ende su durabilidad respecto a una bota fabricada en países asiáticos.

  • Polivalencia

    Hoy en día el alpinismo es sinónimo de un amplio abanico de ascensiones de características que pueden ser muy diferentes entre sí. Está claro que unas botas especializadas nos ofrecerán un rendimiento mejor y más focalizado pero la polivalencia nos permitirá ampliar el rango de utilización de nuestro calzado. Por esta razón en nuestra elección de las mejores botas de alpinismo puede ser importante buscar la máxima polivalencia posible hecho que nos ahorrará dinero y es mucho más sostenible para el planeta.

  • Sistema de sujeción de los crampones

    Por características habituales las botas de alpinismo más técnicas y rígidas contarán con un sistema apto para crampones automáticos mientras que las botas semi-rígidas contarán con un sistema apto para crampones semi-automáticos. Las botas que no cumplen alguna de estas 2 opciones generalmente no son botas de alpinismo salvo casos aislados y si pueden llevar crampones su uso estará más indiciado para caminatas con pendientes suaves y no para pendientes fuertes de nieve o hielo.

  • Fabricación
    Por último, pero no menos importante, comprar botas fabricadas en Europa, o mejor aún en nuestro país, no es lo mismo que comprar calzado fabricado en países asiáticos. A menudo no tomamos en consideración la repercusión que tiene la fabricación de los productos que compramos en cuanto a sostenibilidad, ética y medio ambiente se refiere. Tenerlo en cuenta es algo que debería estar entre nuestros criterios principales de compra.

Dime con quién andas y te diré quién eres

Ya lo decía Miguel de Cervantes en la Segunda Parte del Ingenioso Caballero Don Quijote de la Mancha, «Dime con quién andas, decirte he quién eres». Es absolutamente obligatorio tener claro qué actividades pensamos hacer con nuestras botas, porque este punto determinará la compra perfecta de las mejores botas de alpinismo.

He aquí unos cuantos ejemplos para que quede más claro:

  • No es lo mismo comprarse unas botas para realizar ascensiones sencillas en Pirineos sin presencia de nieve en las que podríamos llegar a utilizar botas tipo B0, que comprarse unas botas para hacer el mismo tipo de ascensiones pero en condiciones invernales, donde serían más que recomendables al menos botas  tipo B1.
  • No es lo mismo adquirir unas botas para subir  el Aneto o cumbres similares con presencia abundante de nieve y hielo, donde es más que recomendable utilizar una bota  tipo B2, que hacer el mismo tipo de ascensión en condiciones secas, sin presencia de nieve ni hielo, donde tendremos una sobredosis de piedra en la que unas botas tipo B1 o incluso B0 podrían llegar a funcionar mejor por la comodidad.
  • No es lo mismo ir al Aneto en condiciones estivales donde las temperaturas ni siquiera se acercan a los 0ºC que hacerlo en condiciones invernales con temperaturas de -15ºC donde una bota tipo B2 puede quedarnos corta. En estos casos una bota tipo B3, con un buen aislamiento térmico enfocado a mantener los pies calientes será sin duda la mejor opción.
  • No es lo mismo comprar unas botas para ascender un cuatromil poco difícil como el Breithorn en Verano y con buen tiempo donde unas botas tipo B2 son más que suficientes (siempre y cuando las temperaturas no sean excepcionalmente bajas), que unas botas para subir el Mont Blanc por la ruta de los cuatromiles donde por el simple echo de la dificultad técnica será más que recomendable llevar unas botas del tipo B3.
  • No es lo mismo subir el Mont Blanc por la ruta normal un año con el glaciar sin tramos excesivamente técnicos, un día con un tiempo perfecto y temperaturas benignas donde unas botas tipo B2 pueden ser perfectas, que la misma ascensión en condiciones duras, con tramos técnicos en el glaciar, con mal tiempo  y frío importante donde unas B3 será sin duda la mejor elección.
  • No es lo mismo ser un atleta profesional con muchísima experiencia en utilizar equipo ultra ligero como  Kilian Jornet que es capaz de subir el Mont Blanc con calzado deportivo diseñado más bien para correr que no para la práctica del alpinismo, que ser una persona normal. Ojo, este ejemplo no es un buen ejemplo. Simplemente es el ejemplo final que sirve para entender que las mejores botas están directamente relacionadas con cada persona. El caso concreto de Kilian es el extremo que demuestra que con habilidad y con tiempo para escoger el momento y las condiciones ideales se pueden llegar a realizar ascensiones con un equipo que para la mayoría de los mortales sería más indicado para sufrir un accidente.

 

Mis mejores botas de alpinismo

Actualmente mis mejores botas de alpinismo son  las Kayland Cross Mountain GTX. Hace ya varias temporadas que las estoy utilizando en terrenos muy variados, desde ascensiones clásicas como la de la ruta normal del Aneto, a crestas míticas como la «Salenques-Tempestades«. Incluso más allá de los Pirineos también las he podido utilizar en los Alpes en varios picos de 4000 metros como el «Gran Paradiso» o en travesías de varios días como el «Spaguethi Tour del Monte Rosa» dónde han funcionado mucho mejor de lo que me esperaba, eso sí, con un poco de ayuda térmica pues mis pies son sensibles al frío.

¿Por qué son mis mejores botas de alpinismo? Porque son bastante ligeras, muy polivalentes y muy cómodas a pesar de tratarse de unas botas semi-rígidas. Además su puntera «un poco cuadrada» se adapta mucho mejor a la forma de mi pie más bien del tipo romano que la inmensa mayoría de las botas que son más estrechas de la puntera. Para un guía de montaña que se pasa tantas horas en la montaña la comodidad es un factor fundamental muy a tener en cuenta.  Al final del día con los pies hinchados la comodidad de la bota se agradece. Son las botas más cómodas de todas las que he podido probar de su categoría y son perfectas para aquellos itinerarios con grandes desniveles donde hay de todo, desde caminos de tierra, pedreras, losas de piedra a tramos de nieve y glaciares, pero también aristas con fáciles trepadas en roca e incluso también resaltes de nieve o hielo.  Indiscutiblemente me encantan porque hace tiempo que no encontraba algo que me fuese realmente bien y si encima las comparo a las otras botas que tengo de su misma categoría, las Brenta de Boreal, las Kayland son bastante superiores en cuanto a comodidad se refiere. No sólo por la horma, que se adapta mejor a mi pie, si no también por la caña que en pasos donde debes flexionar tobillo con los crampones o sin ellos las Brenta noto considerables molestias. A parte las Kayland resultan mejores en cuanto a impermeabilidad se refiere.

¿Qué es lo que no me gusta de las Kayland Cross GTX? En primer lugar y por encima de todo las protecciones contra la abrasión en la parte baja del talón que finalmente han resultado ser precisamente el «talón de aquiles» de esta bota, sin duda, su punto débil. Estas protecciones son de otro material diferente (¿piel?) al de la parte delantera (goma) y definitivamente de menor durabilidad. Una lástima porque no creo que ese refuerzo con el mismo material de refuerzo que el de la puntera hubiese encarecido significativamente el producto.
Por otro lado me gustaría que fueran un pelín más anchas y así serían un poco más cómodas y quizás podría llevarlas más ajustadas para ganar precisión a la hora de escalar, aunque en los pasos difíciles de aristas como la Salenques-Tempestades o la cresta de Costerillou han funcionado mucho mejor de lo que me esperaba y en las bajadas no tengo claro si iría en detrimento de la comodidad.
También me gustaría que fueran válidas para crampones automáticos. Valoro poder ponerme y quitarme los crampones de forma ágil y rápida, pero esta opción es algo que pocos fabricantes ofrecen en las botas semi-rígidas y menos aún en una bota con una flexibilidad superior a las de su rango.
Por último otro de los aspectos que no me gustan es el de no estar fabricadas en su país de origen (Italia), con todo lo que esto conlleva.

Desgaste importante en el refuerzo trasero del talón

Las mejores botas de alpinismo

Para acabar me gustaría insistir en el concepto que las mejores botas de alpinismo son aquellas que se adaptan mejor a tus características y necesidades, un concepto sencillo de entender en un primer momento pero que a menudo se olvida a la hora de realizar la compra.

El calzado ideal para escalar pendientes como estas es sin duda la bota tipo «B3»

 

Espero poder haberte ayudado a encontrar las botas perfectas de alpinismo. Si tienes experiencias a añadir o comentario sobre cuáles son las mejores botas de alpinismo, no dudes en contactar conmigo.

¡Buenas ascensiones!